En mayo, el planeta conmemora el Día Mundial del Reciclaje, una fecha que no es simplemente simbólica, sino un llamado urgente a modificar hábitos y fortalecer políticas públicas para enfrentar la crisis de los residuos sólidos. Al mismo tiempo, constituye una ocasión para reflexionar sobre las “tres erres”: Reducir, Reutilizar y Reciclar.
En mayo, el planeta conmemora el Día Mundial del Reciclaje, una fecha que no es simplemente simbólica, sino un llamado urgente a modificar hábitos y fortalecer políticas públicas para enfrentar la crisis de los residuos sólidos. Al mismo tiempo, constituye una ocasión para reflexionar sobre las “tres erres”: Reducir, Reutilizar y Reciclar.
En Guatemala, la realidad es contundente: cada año se generan aproximadamente 3.4 millones de toneladas de residuos sólidos domiciliares.
De acuerdo con el Censo Poblacional 2018, apenas el 42 % de estos desechos domiciliares es recolectado por servicios municipales o privados, mientras que el resto se elimina mediante prácticas inadecuadas como la quema a cielo abierto, el entierro o la disposición en ríos y barrancos.
Estas acciones degradan el ambiente y comprometen la salud pública, afectando directamente la calidad de vida de millones de guatemaltecos.
Sin embargo, el país, posee un enorme potencial de valorización, especialmente en los residuos orgánicos (56 %), plásticos, papel, cartón, vidrio y metales.
La urgencia es clara: todas las municipalidades deben fortalecer sus capacidades institucionales, técnicas y operativas para garantizar servicios eficientes de recolección, transporte, tratamiento y disposición final.
De acuerdo con el Censo Poblacional 2018, apenas el 42 % de los desechos domiciliares es recolectado por servicios municipales o privados, mientras que el resto se elimina mediante prácticas inadecuadas como la quema a cielo abierto, el entierro o la disposición en ríos y barrancos.
En este contexto, el Instituto de Fomento Municipal (Infom) ha dado un paso decisivo. El 23 de marzo de 2026 la Junta Directiva aprobó, mediante Resolución No. 82-2026, el Programa de Gestión Integral de Residuos y Desechos Sólidos, dirigido a municipalidades, mancomunidades y comunidades.
Entre sus propuestas destaca la construcción de plantas de compostaje para aprovechar los residuos orgánicos, transformándolos en productos útiles para la mejora de suelos y la seguridad alimentaria local. Es una apuesta por la economía circular, que convierte el problema en oportunidad y fortalece la resiliencia de los territorios.
No obstante, más allá de la infraestructura, el verdadero desafío está en el cambio de comportamiento y la participación social. Separar los residuos desde el hogar, comprender su valor y exigir servicios municipales de calidad son pasos indispensables para que la gestión integral sea una realidad.
Por ello, el Infom se suma a los esfuerzos globales y nacionales, reafirmando que la gestión de residuos no es un tema secundario, sino un eje central del desarrollo sostenible. El Programa será un espacio para sumar voluntades, compromisos y acciones concretas.
Porque reciclar no es solo una práctica ambiental: es un acto de responsabilidad ciudadana y de visión de futuro. Guatemala tiene la oportunidad de transformar sus residuos en motor de desarrollo, y el momento de hacerlo es ahora.
Jorge Oswaldo Grande Carballo
Director de Programas Especiales Unepar/Infom
jgrande@infom.gob.gt


